En ocasiones gracias a nuestro trabajo tenemos la suerte de conocer sitios impresionantes como el que hoy os enseño. La Vella Farga es una antigua masía reconstruida y convertida en un espacio único y exclusivo en medio de la naturaleza. Más de 300 hectáreas de prados y bosques de pinos y olivos centenarios hacen que sea una lugar privilegiado para descansar, olvidarse del stress diario y volver a nuestra vida diaria con las pilas cargadas. Nosotros además tuvimos la suerte de disfrutar de su gastronomía, una cocina de autor con unos ingredientes y materias primas espectaculares que resumen en una carta soberbia y digna de cualquier restaurante con varias estrellas Michelín. ¡Enhorabuena por haber conseguido que durante unos días hayamos olvidado todo el trabajo y volvamos a Madrid de lo más relajados!
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